Disfraz de césar adulto talla l Widmann Para Hombre
Disfraz de césar adulto talla l Widmann Para Hombre
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Disfraz de césar adulto talla l

04627
Disponible
25,15 €
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Descripción

Si siempre quisiste tener criados o que la gente te adore cuando pasas tú debes ser César. Si vas al Arde Lucus prepárate para defender a tu pueblo, ya sabes dar buenas órdenes y comer uvas…lo de las uvas porque el César sale así en todas las películas no?? Por cierto si tienes pelos en las piernas disimúlalos...el vestido del disfraz es corto, lleva una túnica con una toga y un medallón dorado dibujado. Para la cintura lleva un cordón en dorado. Por cierto tú no dices Ave César, recuerda que te lo dicen a ti.

Cayo Julio César (Latín: Gaius Iulius Caesarnota 1 Roma, Italia, 13 de  julio de 100 a. C.nota 2 – Ibídem, 15 de marzo de 44 a. C.) fue un líder  militar y político de la era tardorrepublicana.

Nacido en el seno de la gens Iulia, en una familia patricia de escasa  fortuna, estuvo emparentado con algunos de los hombres más influyentes  de su época, como su tío Cayo Mario, quien influiría de manera  determinante en su carrera política. En 84 a. C., a los 16 años, el  popular Cinna lo nombró flamen dialis, cargo religioso del que fue  relevado por Sila, con el cual tuvo conflictos a causa de su matrimonio  con la hija de Cinna. Tras escapar de morir a manos de los sicarios del  dictador, fue perdonado gracias a la intercesión de los parientes de su  madre.1 Trasladado a Asia, combatió en la Tercera Guerra Mitridática  como legatus de Marco Minucio Termo. Volvió a Roma a la muerte de Sila  en 78 a. C., ejerciendo por un tiempo la abogacía. En 73 a. C. sucedió a  su tío Cayo Aurelio Cota como pontífice, y pronto entró en relación con  los cónsules Pompeyo y Craso, cuya amicitia le permitiría lanzar su  propia carrera política.2 En 70 a. C. César sirvió como cuestor en la  provincia de Hispania y como edil curul en Roma. Durante el desempeño de  esa magistratura ofreció unos espectáculos que fueron recordados  durante mucho tiempo por el pueblo.

En 63 a. C. fue elegido praetor urbanusnota 3 al obtener más votos que  el resto de candidatos a la pretura. Ese mismo año murió Quinto Cecilio  Metelo Pío, Pontifex Maximus designado durante la dictadura de Sila, y,  en las elecciones celebradas con objeto de sustituirle, venció César. Al  término de su pretura sirvió como propretor en Hispania, donde lideró  una breve campaña contra los lusitanos. En 59 a. C. fue elegido cónsul  gracias al apoyo de sus dos aliados políticos, Pompeyo y Craso, los  hombres con los que César formó el llamado Primer Triunvirato. Su colega  durante el consulado, Bíbulo, se retiró a fin de entorpecer la labor de  César que, sin embargo, logró sacar adelante una serie de medidas  legales, entre las que destaca una ley agraria que regulaba el reparto  de tierras entre los soldados veteranos.

Tras su consulado fue designado procónsul de las provincias de Galia  Transalpina, Iliria y Galia Cisalpina; esta última tras la muerte de su  gobernador, Céler. Su gobierno estuvo caracterizado por una política muy  agresiva en la que sometió a la práctica totalidad de pueblos celtas en  varias campañas. Este conflicto, conocido como la Guerra de las Galias,  finalizó cuando el general republicano venció en la Batalla de Alesia a  los últimos focos de oposición, liderados por un jefe arverno llamado  Vercingétorix. Sus conquistas extendieron el dominio romano sobre los  territorios que hoy integran Francia, Bélgica, Holanda y parte de  Alemania. Fue el primer general romano en penetrar en los inexplorados  territorios de Britania y Germania.

Mientras César terminaba de organizar la estructura administrativa de la  nueva provincia que había anexionado a la República, sus enemigos  políticos trataban en Roma de despojarle de su ejército y cargo  utilizando el Senado, en el que eran mayoría. César, a sabiendas de que  si entraba en la capital sería juzgado y exiliado, intentó presentarse  al consulado in absentia, a lo que la mayoría de los senadores se  negaron. Este y otros factores le impulsaron a desafiar las órdenes  senatoriales y protagonizar el famoso cruce del Rubicón, donde al  parecer pronunció la inmortal frase "Alea iacta est" (la suerte está  echada) iniciando así un conflicto conocido como la Segunda Guerra Civil  de la República de Roma, en el que se enfrentó a los optimates,nota 4  que estaban liderados por su viejo aliado, Pompeyo. Su victoria, basada  en las derrotas que infligió a los conservadores en Farsalia, Tapso y  Munda, le hizo el amo de la República. El hecho de que estuviera en  guerra con la mitad del mundo romano no evitó que se enfrentara a  Farnaces II en Zela y a los enemigos de Cleopatra VII en Alejandría. A  su regreso a Roma se hizo nombrar cónsul y dictator perpetuus —dictador  vitalicio— e inició una serie de reformas económicas, urbanísticas y  administrativas.

A pesar de que bajo su gobierno la República experimentó un breve  periodo de gran prosperidad, algunos senadores vieron a César como un  tirano que ambicionaba restaurar la monarquía. Con el objeto de eliminar  la amenaza que suponía el dictador, un grupo de senadores formado por  algunos de sus hombres de confianza como Bruto y Casio y antiguos  lugartenientes como Trebonio y Décimo Bruto, urdieron una conspiración  con el fin de eliminarlo. Dicho complot culminó cuando, en las idus de  marzo, los conspiradores asesinaron a César en el Senado. Su muerte  provocó el estallido de otra guerra civil, en la que los partidarios del  régimen de César; Antonio, Octavio y Lépido, derrotaron en la doble  Batalla de Filipos a sus asesinos, liderados por Bruto y Casio. Al  término del conflicto, Octavio, Antonio y Lépido formaron el Segundo  Triunvirato y se repartieron los territorios de la República, aunque,  una vez apartado Lépido, finalmente volverían a enfrentarse en Actium,  donde Octavio, heredero de César, venció a Marco Antonio.

Al margen de su carrera política y militar, César destacó como orador y  escritor. Redactó, al menos, un tratado acerca de astronomía, otro  acerca de la religión republicana romana, y un estudio sobre el latín,  ninguno de los cuales ha sobrevivido hasta nuestros días. Las únicas  obras que se conservan son sus Comentarios de la Guerra de las Galias y  sus Comentarios de la Guerra Civil. Se conoce el desarrollo de su  carrera como militar y gran parte de su vida a través de sus propias  obras y de los escritos de autores como Suetonio, Plutarco, Veleyo  Patérculo o Eutropio.

Detalles del producto

Género
Hombre
Adulto o Infantil
Adulto
Temática
Históricos
Edad mínima
14 años
Edad Máxima
99 años
Talla
L Larga
13 Artículos
2011-04-07

Sobre Widmann

Widmann

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